Por Ginoris López-Lay, vicepresidenta ejecutiva de Gerencia Estratégica de FirstBank
En el 2023 nos propusimos un objetivo ambicioso: contribuir a la protección de las costas de Puerto Rico mediante la siembra de 25,000 árboles nativos en tres años. Hoy, al sobrepasar esa meta, reflexionamos sobre algo que va mucho más allá de una cifra: el impacto que puede lograrse cuando comunidades, voluntarios, municipios y organizaciones se unen en torno a un propósito común.
Lo que comenzó como una iniciativa de restauración ambiental, se convirtió en uno de los esfuerzos de reforestación costera más amplios impulsados por el sector privado en Puerto Rico. Gracias a la participación de cientos de personas alrededor de la Isla y alianzas con municipios y organizaciones, Rescate Costero logró fortalecer ecosistemas costeros y promover la resiliencia ambiental en algunas de las zonas más vulnerables a la erosión costera.
Como parte del programa Uno con el Ambiente de FirstBank, la iniciativa nació con un propósito claro: contribuir a mitigar la erosión costera mediante soluciones basadas en la naturaleza. Durante los últimos tres años, el programa promovió la siembra estratégica de especies nativas adaptadas a las condiciones del litoral puertorriqueño, ayudando a fortalecer las barreras naturales que protegen nuestras costas frente a marejadas, eventos atmosféricos extremos y el avance de la erosión.
Mucho más que una cifra
Al cierre del programa, Rescate Costero logró sobrepasar la siembra de 25,000 árboles nativos, impactando más de 44,000 pies lineales de costa en 19 municipios alrededor de Puerto Rico. Detrás de cada árbol sembrado, existe una historia de colaboración, educación ambiental y compromiso comunitario.
Más de 1,400 voluntarios participaron en jornadas de siembra que transformaron áreas costeras vulnerables en espacios más resilientes y preparados para enfrentar los retos ambientales del futuro.
Árboles que fortalecen nuestras costas
Uno de los aspectos más importantes de Rescate Costero fue la selección de especies nativas capaces de adaptarse a las condiciones del litoral puertorriqueño y contribuir activamente a la protección de los ecosistemas costeros.
A través de la siembra de árboles y arbustos nativos adaptados al litoral puertorriqueño, Rescate Costero contribuyó a fortalecer los ecosistemas costeros y las barreras naturales de protección. Estas especies desempeñan funciones esenciales para la salud de las costas. Algunas ayudan a estabilizar dunas y retener arena; otras fortalecen los suelos, proveen hábitat para la fauna silvestre y contribuyen a mantener el equilibrio ecológico de los ecosistemas costeros. Juntas, forman una red natural de protección que aumenta la resiliencia de las comunidades cercanas.
Una iniciativa impulsada por la colaboración
A lo largo de estos tres años, miles de voluntarios decidieron ser parte de la solución, entre ellos estudiantes, familias, organizaciones comunitarias, FirstBanqueros, municipios y aliados estratégicos que participaron activamente en jornadas de siembra alrededor de la Isla. Cada actividad sirvió como una oportunidad para educar sobre la importancia de los ecosistemas costeros y fomentar una mayor conciencia sobre los retos ambientales que enfrenta Puerto Rico.
Muchos estudiantes también encontraron en estas jornadas una oportunidad para completar horas de contacto verde mientras contribuían directamente a una iniciativa de impacto ambiental y comunitario.
La experiencia nos demostró que la protección de nuestras costas es más efectiva cuando se construye de manera colectiva y cuando cada persona reconoce el papel que puede desempeñar en la conservación de nuestros recursos naturales.
El verdadero legado de Rescate Costero
Los árboles sembrados continuarán creciendo durante las próximas décadas, fortaleciendo ecosistemas, apoyando la biodiversidad y contribuyendo a la protección natural de nuestras costas. Su efecto se extenderá mucho más allá de las jornadas de voluntariado, beneficiando a comunidades que dependen de estos espacios y ayudando a construir un Puerto Rico más resiliente.
Al alcanzar esta meta, celebramos un logro importante, pero también reafirmamos una convicción que ha guiado el programa desde sus inicios: proteger nuestras costas es una responsabilidad compartida. Los más de 25,000 árboles sembrados representan un legado ambiental para Puerto Rico, pero también una demostración del poder de la acción colectiva para generar cambios duraderos.
Para FirstBank, iniciativas como Rescate Costero reflejan una visión de sostenibilidad que va más allá de nuestras operaciones diarias. Creemos que fortalecer la resiliencia de las comunidades donde operamos, proteger los recursos naturales y contribuir al bienestar de Puerto Rico forma parte de la responsabilidad de generar valor a largo plazo. Por eso, la sostenibilidad no es únicamente una meta ambiental; es una forma de apoyar el futuro de las comunidades a las que servimos.